Cita previa: 661 317 558 Horario: Lunes a Viernes de 9.00 a 20.00 hola@ariadnagonzalezpsicologa.com

” Se me calló el pelo, la comida tenía un sabor metálico, me salieron algunas yagas… “

Lidiar con los efectos secundarios de los tratamiento oncológicos puede llegar a ser una etapa del proceso muy desagradable. Puede poner tu paciencia realmente a prueba, pero, ¿te has preguntado alguna vez por qué suceden los efectos secundarios?¿Qué los provoca?
Por ejemplo, entre las mujeres afectadas de cáncer de mama cuando se les aplica quimio, suelen ser frecuentes la pérdida del cabello, yagas en la boca, sequedad vaginal, estreñimiento, sequedad bucal, ruptura de uñas, molestias en el estómago, dificultades para digerir algunos alimentos, sabor metálico en la boca, cansancio, etc. Complicado, ¿verdad? Curiosamente el origen para todos estos efectos secundarios habituales de muchas quimios es común, y es el siguiente:
La diferencia princial entre una célula sana y una tumoral, es que las tumorales son lo que se llama de “crecimiento rápido”. Este crecimiendo se considera rápido a nivel celular, no al ritmo del día a día que tenemos las personas. ¡Pero claro! no son las únicas células de crecimiento rápido del cuerpo. También los son las células del sistema inmune, las que formar el pelo,  las mucosas que recubren todo el sistema digestivo y vagina, etc. Recuerda que las células tumorales provienen de una célula normal que se vió mutadas, por lo que conserva muchas de las características habituales de cualquier células en este sentido.
Imagina ahora que los diferentes tipos de células del cuerpo se diferencian por grupos de colores. Todas los tipos de células con el distintivo de “crecimiento rápido”, serán de color rojo, cada grupo de un tono de rojo, pero todas rojas al fin y al cabo. La quimio, hoy poy hoy es capaz de dirigirse a las células rojas, y atacar “sólo” a éstas. El problema, es que no discrimina entre tonalidades. De tal manera, que la quimio destruye todas las células rojas a su paso sanas y tumorales. Esto se traduce en los efectos secundarios que te comentaba antes. Si por ejemplo, la quimio en mi caso destruye muchas de mis células inmunes, es más probable que me resfríe, que sienta gran cansancio. O por ejemplo, si destruye muchas de mis células relaconadas con mucosas, me costará tragar, digerir y hacer de vientre. Lo que también explica la caída del pelo.
La otra gran diferencia entre las células sanas vs tumorales, es que las sanas que se van destruyendo se siguen “fabricando”,  se van recomponiendo y creando durante la quimio y posteriormente. Mientras que las células tumorales no. Como nuestro cuerpo está constantemente cubriendo las bajas de las células buenas que se pierden durante el proceso, mucha de nuestra energía irá destinada a ello, por lo que va a ser normal que sintamos más cansancio del habitual.
Ten en cuenta que cada persona podrá experimentar unos u otros efectos secundarios. Incluso, ninguno. Lo importante será descansar, hacer ejercicio suave, delegar las tareas en los demás, hablar mucho y cuidar la alimentación para ir paliando la mayoría de estos efectos desagradables que pueden aparecer.
¡OJO!: no tener síntomas secundarios, o que éstos, sean “leves”, no significa que tu quimio no esté haciendo efecto. Simplemente te vas reponiendo rápido. Aun así, no te confíes y descansa.
Psicooncóloga.

¡Recupera la sonrisa!

Siéntete bien, afróntalo con optimismo y vive sin miedo

Share This