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“Fui muy nerviosa a ver a mi médico. Algo dentro de mi me decía que no iba a ir bien. Puse buena cara, quise entrar sola… y cuando me preguntó si alguien más venía conmigo lo supe. Se jodió, pensé.

 

De repente todo lo que me preocupa un rato antes era una tontería, estupideces del día a día que no tenían ninguna relevancia. Todo se difuminó, no entendía nada. Él médico seguía hablando.

 

De repente sólo una cosa tenía valor, si seguiría con vida y cómo sería ésta. Temía de repente perder cosas que ni siquiera tenía aun, ¿podría ser mamá?, ¿podría seguir trabajando?, ¿sentiría mucho dolor?… ¿Qué había hecho mal? no merecía un castigo así”

 

 

Vivir un cáncer no es  “moco de pavo”

 

Tu mundo se va a frenar, y lo hará en seco. De repente, casi sin aviso previo. Sentirás que no vistes las señales de alarma, que quizás hiciste algo mal que te ha llevado a un callejón sin salida.

El miedo será un fiel amigo al que te costará entender al principio. Los planes de vacaciones, paseos y cervezas se sustituirán por otros tóxicos menos divertidos que recorrerán tus veras durante horas sentada en un sillón con otras personas que como tú ahora afrontan un cáncer.

Pero no te asustes, no quiero que te sientas mal, sólo que seas consciente de que lo que ahora se abre ante ti es más grande de lo que puedas ver en un primer momento, para que te liberes de los pensamientos negativos y las emociones más desagradables que necesitarás vivir para seguir avanzando en tu vida.

Esto te hará más fuerte, aunque no quieras, te hará crecer, aunque no se lo pidas, te hará resurgir aunque duela. No merece la pena, es una condena demasiado dura, pero si lo haces bien, dejarás aparecer a un versión de tí mismo que brillará con luz propia. Se que no es justo tener que pasar por eso para llegar hasta allí, pero cuando estés listo, podrás dirigirlo hacia algo bueno para tí.

 

 

3, 2, 1, ¡ IMPACTO !

 

Hay quien cree que el cáncer es algo sólo físico, unas células rebeldes “toca huevos” que se dividen más de la cuenta, crear “grumos” y entorpecen la función del órgano que las contiene. Sin embargo, es mucho más.

La realidad, es que el impacto no es sólo físico. Tu mundo emocional, familiar, social, laboral y económico se verán sacudidos. Sí, ya te adelanto que habrán cambios en todos ellos. Pero no siempre a peor.

Habrán muchos altibajos emocionales y mientras esas emociones no sean demasiado intensos o prolongados en el tiempo, serán normales. Pero otras reacciones como un miedo excesivo, rechazo a lo que te sucede o la ira hacia tí mismo o un profesional, no lo son.

¡Ojo! Que una persona que está en un estado de alegría aparente que también se mantiene en el tiempo o es prolongada, se ha quedado atascado y necesita ayuda psicooncológica.

Que sentir cosas desagradables sea necesario y normal, no significa que debas sentirlas de forma intensa o en bucle. Si esto te pasa, la cosa se ha torcido, cuenta conmigo. Juntos las pondremos fimes de nuevo.

A a medida que vayas adquiriendo control estos altibajos se irán estabilizando poco a poco. 

 

 

Lo que cambia en tu mundo de repente tras el diagnóstico de cáncer

 

Sin embargo, hay 5 aspectos que tu médico está poniéndote sobre la mesa cuando te da el diagnóstico de cáncer muchas veces sin darse cuenta de que para ti son completamente nuevos y sobre los que necesitarás apoyo para capear mejor.

Son las 5 cosas que hacen que sea tan duro seguir adelante. Son 5 impactos que acompañan a todos los diagnósticos de cáncer en mayor o menor medida casi sin saberlo. Y es lo que Holland y Roalland llamaron ya en 1989 “LAS 5 D” (por su nomenclatura en inglés). Ello dicen que existen 5 cosas que cambian cuando aparece el cáncer independientemente de su estadío:

1. Death (miedo a la Muerte): la incertidumbre de no saber qué pasará, las ideas preconcebidas que tenemos de la enfermedad, si conocemos o no a otras personas que lo hayan vivido, puede generar miedo durante todo el proceso e incluso a los tratamientos como la quimioterapia o las cirugías, sobre todo.

 

2. Dependence (Dependencia): las hospitalizaciones que puedas necesitar, las idas y venidas constantes al hospital para los seguimientos, consultas, los desplazamientos, los propios tratamientos, etc, te harán necesitar cierto apoyo de tu familia/amigos y médico para seguir dando pasos, desplazarte y echar para delante. tu día a día.

3. Disfigurement (Desfiguración): sí se que suena fatal, la traducción es muy fea. Pero se refiere a que en muchas ocaciones, el tumor está localizado en una zona que supone la pérdida de un órgano total o parcialmente. Ejemplo: muchas personas que están afectadas por un cáncer de mama, se ven sometidas a cirugías que suponen la extirpación completa de una de sus mamas; la aparición de linfedema o los cambios en tu aspecto durante la quimio, son ejemplos habituales.

Esto evidentemente, genera cambios en la autoimagen que suelen costar gestionar y cambios de funcionalidad corporal que puede llevar a la necesidad de desarrollar estrategias para adaptarnos físicamente a esos nuevos cambios como el uso de vendajes compresivos en el caso del linfedema. Uno de los momentos más impactantes suele ser cuando el pelo se cae. Y no es por nada estético simplemente, es el momento en el que tomas conciencia de la realidad, que estás enfermo. Ves tu realidad completamente de frente.

 

4. Disruption (Interrupción): ruptura, interrupción o cambios en las relaciones sociales. Después de tantos años acompañando y orientando a tantas personas a afrontar un cáncer me he dado cuenta de que a nivel social ha habido un cambio importante sobre todo en los pacientes más jóvenes. Y es que la palabra cáncer, aunque asusta a todos  a tu alrededor, ya no genera la espantada de amigos que generaba antes. Sin embargo, sigue sucediendo que algunas de las personas de nuestro alrededor no saben cómo reaccionar y se retiran. O incluso, puede que necesites un tiempo a solas para ir asimilando la situación. Por lo que suele ser habitual, que al menos durante un tiempo rechaces visitas, planes o quieras salir menos.

 

5. Disabillity (Discapacidad): el parón que supone estar en una fase de tratamientos activos (quimio, radio… ) supone una interrupción de planes casi siempre. Que si vacaciones, que si un ascenso, que si la maternidad, por ejemplo. Son situaciones que por edad se espera que consigas, pero que se podrán ver interrumpidas o habrá en la mayoría de ocasiones, que posponerlos.

Deshazte de ellos

 

A cada persona estos 5 elementos le podrán impactar en mayor o menos medida en función de antecedentes psicológicos previos, tipo de tumor, localización, plan de tratamientos, cirugías, etc.
Manejarlos no es fácil pero si existen claves que puedes poner ya en marcha para no atascarte emocionalmente ante ellos: 
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1. Información clara y de calidad

Haz una lista de preguntas sobre cosas que no te queden claras tras las visitas a tu médico y llévala contigo en la próxima consulta. Que no te de vergüenza preguntar lo mismo mil veces si hace falta, no hay pregunta pequeña o poco importante en cuando a salud de refiere.

2. Déjate arropar

Sabemos que puedes con esto. Pero siempre las cargas repartidas desgastan menos. Esto no es una carrera de velocidad, sino de fondo. Pero no te pases de mimoso, sigue siendo autónomo pero entre algodones. Consulta con un psicooncólogo como yo. Te ayudaremos a no atascarte en las emociones negativas que ahora se vienen, a organizar esas ideas negativas que no dejan de rondarte la cabeza para quitarte de encima todo el malestar.

3. Quiere como nunca antes lo habías hecho

Déjate de exigencias, de “yo antes podía…”. Eres ahora. Eres fuerte, eres la caña y esto es sólo una etapa más de tu vida que vas a superar. Descansa mucho más de lo que creas necesitar, sal a hacer algo de ejercicio para quemar el estrés, sigue las pautas de tu psicooncóloga. No necesitas sentirte hundido en la miseria para poderte beneficiar de nosotros. Relentízate y por una vez se comprensivo contigo mismo, date tiempo.

Y cuando estos pequeños consejos se te queden corto, cuenta conmigo en consulta, estaré encantada de poderte orientar para que cojas las rinedas ante el cáncer.

 

Ariadna González
Psicooncóloga

¡Recupera la sonrisa!

Siéntete bien, afróntalo con optimismo y vive sin miedo

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